La Fiscalía General de la Nación logró la captura de la representante legal de una fundación, que recibía donaciones para supuestamente atender a la población infantil, algo que nunca hizo. Las investigaciones también evidenciaron la entrega irregular de niños a extraños, sin ninguna supervisión.

Las líneas investigativas definidas por la Fiscalía General de la Nación para esclarecer y judicializar los casos de explotación comercial o sexual, trata de personas, y otros delitos que afectan la integridad y la vida de niños, niñas y adolescentes, permitieron identificar a una fundación que, en el papel, acogía a los hijos de las mujeres explotadas sexualmente en Bogotá, pero en realidad habría sacado provecho de los infantes para recibir altas sumas de dinero y donaciones en especie.

Luego de un año de verificaciones, recopilación de testimonios y un exhaustivo trabajo de policía judicial, la Fiscalía General de la Nación capturó a Luz Marina Lozano Parra, representante legal de la fundación Hijos del Viento, quien sería la presunta responsable de las múltiples ilegalidades detectadas.

Hechos

De acuerdo con el material recopilado por el Grupo Especial de Trata de Personas de la Fiscalía Seccional Bogotá, Luz Marina Lozano Parra era la cabeza de una organización que ubicaba y ofrecía protección a niños y niñas entre 0 y 8 años de edad, hijos de mujeres explotadas sexualmente del barrio Santa Fe, en Bogotá, que no podían asumir su cuidado.

La mujer llegó a ser considerada en la localidad como un ‘ángel protector’, sus servicios trascendieron y crecía el número de personas que dejaban a cuidado a sus hijos, al tiempo que la comunidad creía en la labor social y transfería recursos, entregaba mercados y otro tipo de ayudas.

Las investigaciones evidenciaron inicialmente que Lozano Parra habría recurrido a un engaño para convencer a las mujeres explotadas sexualmente y captar a sus hijos menores de edad. Posteriormente, cuando se quedaba a cargo de los infantes, al parecer, explotaba su imagen vulnerable para fomentar la solidaridad y recibir donaciones, que eran destinadas para su provecho personal.

En la etapa investigativa se identificó a una mujer venezolana que supuestamente fue explotada laboralmente por la representante legal de Hijos del Viento, quien la sometía a jornada de más de 20 horas diarias y le confiaba el cuidado de hasta 30 niños, a cambio de $11.000 diarios.

Irregularidades encontradas

Según los elementos recopilados, Luz Marina Lozano Parra cometió actividades aberrantes como las siguientes:

  • El dinero que benefactores entregaban a la fundación, al parecer, era utilizado para cubrir las necesidades exclusivas de la representante legal de Hijos del Viento.
  • Varios de los bienes que fueron donados como muebles y electrodomésticos, entre otros, habrían sido vendidos para obtener el dinero en efectivo y cubrir gastos personales.
  • Los mercados que entregaban los ciudadanos y que tenían como objetivo mejorar la alimentación de los menores de edad, presuntamente eran utilizados para preparar los almuerzos que se vendían en un restaurante de propiedad de la señora Lozano Parra.
  • La fundación se habría atribuido funciones legales que le corresponden al Estado y, al parecer, puso en marcha el denominado ‘Plan Padrino’, en el que niños y niñas son entregados a hogares sustitutos para que se encarguen de su cuidado. Luz Marina Lozano Parra no tenía permisos ni autorizaciones del Instituto Colombiano de Bienestar familiar (ICBF) para utilizar este programa.

Las investigaciones evidenciaron que 10 niños de la fundación Hijos del Viento fueron encargados de forma irregular a extraños durante meses y hasta años, sin ninguna supervisión ni control. Uno de ellos está extraviado y se desconoce su paradero.

  • Recientemente, la representante legal de la fundación dejó al cuidado de un hogar sustituto a una niña de tres años de edad. La menor fue abandonada en el hospital Santa Clara de Bogotá, su estado de salud fue crítico y estuvo a punto de morir por diferentes lesiones físicas.
  • Testigos afirman que la mujer retenía a los niños y niñas cuando los padres no podían pagar por su cuidado, pese a que la figura utilizada para acoger a los menores de edad era la de fundación sin ánimo de lucro.

 

Capturas

Luz Marina Lozano Parra fue detenida en Tunja (Boyacá). En el procedimiento los investigadores encontraron marihuana y funcionarios del ICBF ubicaron a dos menores de edad, a quienes les fueron reestablecidos sus derechos. Omar Javier Pacheco Arismendi, esposo de la procesada, también fue capturado.

Por los hechos conocidos, la fiscal del caso imputó a la mujer los siguientes delitos:

  • Trata de personas agravada.
  • Usurpación de funciones, por suplantar la identidad del ICBF en la utilización del ‘Plan Padrino’.
  • Tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.

Por su parte, el hombre aceptó cargos por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.

El juez de control de garantía aceptó la petición de la Fiscalía e impuso medidas de aseguramiento en centro carcelario para los dos investigados.

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