Una segunda inspección realizada a la embarcación TOGI II, incautada en la bahía de Cartagena (Bolívar) el pasado 27 de octubre, permitió a la Dirección Nacional de Policías Judiciales Especializadas descubrir otra caleta que estaba camuflada en la parte trasera, con 178 paquetes que contenían cocaína.
La inspección ordenada por la Dirección de Fiscalía Nacional Especializada Antinarcóticos y Lavado de Activos, fue realizada por un grupo de investigadores a la embarcación de bandera venezolana, en la que se encontraron 171,3 kilos de clorhidrato de cocaína.
En días pasados, en dicho velero se habían incautado 58,600 kilos de marihuana y 8,48 kilos de cocaína, camuflados en 118 paquetes de marihuana, ocho pares de sandalias con la droga escondida en la suela, y otra cantidad dentro de unas bolsas plásticas que estaban en ocho tubos de cartón.
En este trabajo, realizado en conjunto con la Armada Nacional permitió determinar que la droga incautada pertenecía a una banda de narcotraficantes que tiene vínculos con la organización criminal conocida como el Clan del Golfo, y que pretendían sacar del país con destino a Panamá. La embarcación estaba tripulada por tres ciudadanos venezolanos, uno colombo-venezolano y un colombiano.
El modus operandi de esta organización consiste en la fabricación de caletas en fibra de vidrio en embarcaciones de recreo, apoyados por personal y equipo especializado que se encargaba de agilizar la salida de extranjeros, con destino a Centroamérica y las Islas del Caribe.
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