Los caninos estaban encerrados, sin acceso suficiente a alimento y agua, y presentaban enfermedades, lesiones y cuadros crónicos de desnutrición. 

Un hogar de protección canina ubicado entre las veredas Vático y Eseas, en Carmen de Carupa (Cundinamarca), que recibía donaciones y aportes materiales para la manutención de perros recuperados por estar en situación de abandono o que enfrentaban riesgo inminente en la calle, se habría convertido en realidad en un lugar de hacinamiento y que brindaba precarias condiciones de protección. 

En diligencias realizadas en diferentes momentos y de manera coordinada con la Policía Nacional y el Instituto de Protección y Bienestar Animal de Cundinamarca (IPYBAC), se constató que en el inmueble se alcanzaron a albergar en encierro a más de 300 perros en condiciones que comprometían su salud y bienestar. 

La imagen muestra una escena en un espacio exterior que parece ser un refugio o área de atención para animales, con suelo de cemento y zonas de pasto alrededor. También hay estructuras sencillas, como paredes de ladrillo sin terminar y plataformas de madera elevadas.En el primer plano, se observan tres personas interactuando con varios perros. Dos de las personas están atendiendo a un perro de color oscuro: una persona, con ropa roja y botas, lo sostiene por la parte trasera, mientras otra persona, que lleva una bata azul, guantes y gorra, se inclina para examinarlo o revisarlo. La tercera persona, también con bata azul, está más atrás, agachada junto a otro perro de color marrón, sosteniéndolo o acariciándolo. En el entorno se ven varios perros de distintos tamaños y colores: uno de color claro observa la escena desde una plataforma de madera, otro está sobre una tarima cercana y otro más se acerca desde el fondo. Los animales parecen moverse libremente dentro del espacio. El ambiente sugiere una jornada de atención veterinaria o revisión de animales, debido a la vestimenta de protección de dos de las personas (batas y guantes) y la forma en que manipulan a los perros. En la esquina superior derecha de la imagen aparece el logotipo de la Fiscalía General de la Nación, y en la parte inferior derecha se distingue un texto tenue que dice: “Insumo de comunicación con fines periodísticos”.
Durante una visita se encontraron animales sin acceso suficiente a alimento y agua, y en un entorno que no contaba con la estructura ni los recursos que garantizaran la protección eficiente.

Durante una visita hecha el 12 de agosto de 2022, se encontraron animales sin acceso suficiente a alimento y agua, y en un entorno que no contaba con la estructura ni los recursos que garantizaran la protección eficiente. Esto generó afectaciones a la integridad física de los caninos, algunos presentaban cuadros de desnutrición, enfermedades y lesiones. 

En ese sentido, un fiscal del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA) imputó a María Constanza García Aguirre, la dueña del albergue, el delito de maltrato animal. El cargo no fue aceptado. 

JPP/MAGA/LCHG/JARG/JMT/GELMA 

 

 

 

 

 

La información contenida en este boletín de prensa corresponde a la narración de los hechos noticiosos objetivos, suministrados por los funcionarios encargados de adelantar las investigaciones penales al interior de la Fiscalía General de la Nación. Para el momento de la divulgación de este comunicado, la situación jurídica de la(s) persona(s) relacionada(s) se encuentra pendiente de resolver por la autoridad judicial competente, siempre bajo los preceptos de la presunción de inocencia, consagrados en el artículo 29 de la Constitución Política y el artículo 7º de la Ley 906 de 2004.