Por solicitud de la Fiscalía General de la Nación, un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario en contra de Pedro Antonio Orozco, mientras que Johana Katerine Cortés Murillo, fue cobijada con una medida domiciliaria, por ser presuntos responsables de retener en contra de su voluntad a un hombre.

Un fiscal de la Seccional Casanare les imputó los delitos de secuestro extorsivo agravado y hurto calificado, cargos que no fueron aceptados por los procesados.

Los hechos investigados se iniciaron el día 10 de mayo de este año, cuando la víctima, un vendedor de material didáctico, fue contactada por una red social para que viajara desde el Putumayo hasta Yopal (Casanare), a mostrar los productos que ofertaba.

Posteriormente, el 25 de mayo, cuando el comerciante llegó al hotel, al parecer, fue notificado de su secuestro y coaccionado para que entregara la suma de 11 millones de pesos a cambio de su liberación y de no ser asesinado.

El retenido logró dar aviso de su situación y servidores del Gaula del Ejército Nacional llegaron hasta el lugar para dar captura en flagrancia a los dos investigados.

Las labores de policía judicial evidenciaron que los imputados también se habrían apropiado de más de un millón de pesos en efectivo que la víctima tenía en su billetera al momento del secuestro.

 

 

 

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La información contenida en este boletín de prensa corresponde a la narración de los hechos noticiosos objetivos, suministrados por los funcionarios encargados de adelantar las investigaciones penales al interior de la Fiscalía General de la Nación. Para el momento de la divulgación de este comunicado, la situación jurídica de la(s) persona(s) relacionada(s) se encuentra pendiente de resolver por la autoridad judicial competente, siempre bajo los preceptos de la presunción de inocencia, consagrados en el artículo 29 de la Constitución Política y el artículo 7º de la Ley 906 de 2004.