Como presuntos integrantes de la organización delictiva denominada Los Populares, dedicada a la comercialización de estupefacientes en el municipio de Pitalito (Huila), cinco personas fueron afectadas con medida de aseguramiento por un juez de control de garantías de esa población.
En desarrollo de la actividad investigativa desplegada por la Fiscalía 52 de la Dirección Nacional Especializada Antinarcóticos y Lavado de Activos, con apoyo de la Sijin, se determinó que la banda delictiva traficaba marihuana y bazuco en establecimientos comerciales nocturnos de la zona rosa de Pitalito, así como en algunas viviendas ubicadas en los barrios El Porvenir y Los Lagos, y otras del municipio de San Agustín, en el mismo departamento.
Los afectados con la medida fueron identificados como Fabio Nelson Trujillo Chivata, alias Pirata; Claudia Marcela Baquero Bautista, alias la Mona; Yesica Lorena Baquero Bautista, alias Yeca; Yeison Gentil Vaquiro Guaraca, alias Yeison, y Julián Camilo Obando Ortíz, alias el Mesero.
Estas personas fueron capturadas el 5 de febrero último en Pitalito durante diligencias de allanamiento y registro, en las cuales las autoridades se incautaron de 26 tubos con cocaína, 30 tubos con estupefaciente líquido, 2 motocicletas, un automóvil, 10 celulares y dinero en efectivo.
Se estableció además, que Trujillo Chivata supuestamente como cabecilla de la organización se encargaba de surtir las ollas y de comercializar la droga en la modalidad de domicilio exprés. Entre tanto, su compañera sentimental, alias la Mona, tenía como fachada un trabajo de vendedora ambulante en la zona rosa con el fin de coordinar la entrega del estupefaciente.
Bajo la misma fachada alias Yeison y su compañera sentimental alias Yeca participaban del negocio. El primero coordinaba la venta y la entrega del dinero producto del ilícito, mientras que la segunda, hermana de alias la Mona, se encargaba de empacar las sustancias y de su entrega a domicilio.
Por su parte, Obando Cruz era quien compraba los alucinógenos a alias la Mona para revenderlos en los establecimientos de comercio a un mayor precio, aprovechando su trabajo como mesero.
Al término de la audiencia de imputación ninguno de los procesados aceptó los cargos que la Fiscalía les endilgó por los delitos de concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes agravado. A dos de los encartados el juzgador les concedió la detención domiciliaria y los demás permanecen privados de la libertad en establecimientos carcelarios.
DLBM





