Un sargento segundo y un soldado profesional del Ejército Nacional adscritos al Batallón San Mateo de Pereira (Risaralda), presuntamente implicados en la pérdida de 403 armas de fuego que eran custodiadas en esa unidad castrense, fueron cobijados con medida de aseguramiento y enviados a la cárcel por los delitos de concierto para delinquir, tráfico, fabricación o porte de armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Militares; tráfico, fabricación o porte de armas de fuego de uso personal, y peculado por apropiación.

Los militares fueron capturados en la capital de Risaralda por miembros del CTI de la Fiscalía de Buga (Valle del Cauca), en coordinación con servidores de la unidad investigativa contra bandas criminales de la Sijin de la Policía Nacional.

El sargento segundo César Andrés Castro Eslava, con 15 años de servicio en la institución, fue capturado en su residencia, allí le fueron incautados un computador y un par de teléfonos celulares.

Por su parte Jhon Fredy Gaviria López, soldado profesional con 16 años de antigüedad en el Ejército, fue notificado de la orden de captura en su contra  en las instalaciones del Batallón San Mateo. Durante el registro hecho a su vivienda ubicada en el barrio Camilo Torres de Dosquebradas (Risaralda), fueron incautados un teléfono celular y un revólver.

La investigación en contra de los militares surgió luego que la Fiscalía obtuviera información extraída de las interceptaciones telefónicas que realizaba el CTI a la banda delincuencial comandada por Alex Toro, con injerencia en el Norte del Valle y Risaralda, en las que evidenciaba la existencia de una persona dentro del Batallón San Mateo que comercializaba armas de fuego, por tal motivo la Fiscalía tomó la decisión de compulsar copias y abrir una nueva investigación.

En desarrollo de la misma, la Fiscalía pudo establecer que 403 armas de fuego que fueron dejadas en custodia en ese batallón habían desaparecido y estaban siendo comercializadas a bandas delincuenciales del Norte del Valle. Entre las armas extraviadas se encuentran 109 fusiles, 188 revólveres, 87 pistolas, 11 escopetas y tres subametralladoras.

Luego de su captura en Pereira los militares fueron trasladados a la ciudad de Buga y presentados ante un juez con funciones de control de garantías.

Tras la imputacion de la Fiscalía 26 Seccional por los delitos citados inicialmente, el soldado Gaviria López aceptó la totalidad de los cargos, mientras que el sargento Castro Eslava, no los reconoció.

Ambos miembros del Ejército Nacional fueron recluidos en las instalaciones del Batallón Ayacucho de Manizales (Caldas) por orden del Juzgado Cuarto Penal Municipal con funciones de control de garantías de Buga.

DMH/DLBM