La compra o venta de votos, el traslado de votantes, amenazas o constreñimiento a candidatos o votantes, obstrucción a los comicios o financiamiento ilegal son algunas de las conductas comúnmente denominadas como delitos electorales. Son comportamiento contrarios a la ley que pueden presentarse antes, durante y después del certamen democrático.

Si tienes conocimiento de algún acto ilícito que pone en peligro el derecho que tienen los ciudadanos de elegir y ser elegidos, denúncialo a la Fiscalía.