El tráfico de armas es una conducta delictiva que auspicia y dinamiza la ejecución de otros delitos como el homicidio, el hurto, el tráfico de estupefacientes, entre otros. Así lo ha entendido la Fiscalía General de la Nación, que a través de sus investigaciones ha descubierto las diferentes maniobras a las que recurren las redes criminales para obtener clandestinamente, desviar o ingresar ilegalmente al país armas, municiones y explosivos. Ante este contexto, se definió una estrategia para priorizar la persecución penal de los responsables del tráfico de armas y lograr su judicialización.
El grupo GRETA se creó en 2025, bajo la priorización de la Fiscalía. Está conformado por cinco fiscales especializados, acompañados de sus equipos de policía judicial, quienes están encargados de analizar el tráfico de armas a nivel nacional.
En la Dirección Especializada contra el Crimen Organizado se implementó un análisis respecto al fenómeno del tráfico de armas y el porte en toda Colombia, y nos cuenta que había un incremento de muchas armas de fuego que venían del exterior y que habían subido los índices de este delito en nuestras bases de datos; lo que nos llevó a comprender que era necesario destacar un grupo de fiscales especial, con un grupo de policía judicial que entendieran mejor el fenómeno y pudieran judicializar más pronta, mas oportuna este tipo de conductas punibles.
La Fiscalía ha identificado tres líneas de investigación contra el tráfico de armas de fuego.
El grupo contra el tráfico de armas tiene tres líneas priorizadas: La primera, el tráfico internacional de armas, que llega a través de los puertos y aeropuertos a través de correos que vienen por correo certificado, y llegan a Colombia.
Una de las líneas priorizadas está destinada a investigar a esos establecimientos que tienen el control de las armas de fuego y que algunos inescrupulosos están utilizando para desviar estas armas y entregárselas a grupos delincuenciales o personas particulares.
El tercero es por las empresas de vigilancia que otorgan permisos especiales para el porte de armas de fuego y esos portes están siendo desviados a la delincuencia organizada, armas desviadas a través de empresas de vigilancia que, con permisos de porte, terminan facilitando el acceso de la delincuencia organizada a este armamento.
Los grupos de delincuencia utilizan armas cortas, que son utilizadas fácilmente para amedrentar a la comunicad, fáciles de esconder y rápidas de usar en robos y atracos.
Las organizaciones criminales que se benefician principalmente de armas de fuego son las que se dedican a los delitos comunes como son el hurto los homicidios, las extorsiones.
Y también los grupos de delincuencia organizado que hacen presencia en diferentes partes del país como el ELN, el ‘Clan del Golfo’, Estado Mayor Central, Segunda Marquetalia, Tren de Aragua, entre otros; principalmente estos grupos tienen armas de largo alcance.
Nuestra misión es sacar de circulación las armas ilegales y proteger de esta manera a la ciudadanía.