Luego del asesinato de Carlos Alexis Piedrahita Caicedo, alias Chivato, quien había salido días antes de la cárcel, un fiscal especializado de la Unidad de Reacción Inmediata (URI), de Tuluá (Valle del Cauca), asumió los actos urgentes y la investigación del crimen.

Los hechos se presentaron en un sector del barrio Villa Liliana en el noroccidente de esa ciudad, donde Piedrahita Caicedo se encontraba consumiendo licor en un establecimiento ubicado en la carrera 1 con calle 14.

Dos hombres que se movilizaban en una motocicleta se acercaron a la víctima; el parrillero desenfundó un arma de fuego que guardaba entre su ropa y le propinó cuatro disparos en la cabeza.

Alias Chivato quedó tendido en el pavimento, mientras los agresores emprendieron la huida, ante la vista de algunos vecinos del sector.

Según las primeras investigaciones, un juez del municipio de San Pedro (Valle del Cauca) le había concedido el beneficio de casa por cárcel por el delito de fabricación, transporte o porte de estupefacientes. Al parecer, la muerte de Carlos Alexis Piedrahita Caicedo se produjo por una disputa entre bandas dedicadas a la fabricación y comercialización de alucinógenos en los municipios de Buga, San Pedro, Tuluá y Andalucía, en ese departamento.

En el sitio del homicidio, los agentes del CTI seccional, encargados del levantamiento del cadáver de Piedrahita Caicedo, encontraron vainillas de pistola calibre 9 milímetros.

A alias Chivato le figuraban anotaciones judiciales por los delitos de tráfico de estupefacientes y hurto calificado. Entre tanto, el Gaula de la Policía le adelantaba investigaciones por el delito de extorsión.

 

 

JGPV/DLBM

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