El procesado Saúl David Álvarez Jiménez, de 22 años de edad, fue cobijado con medida de aseguramiento en centro carcelario por el Juzgado 3 Penal Municipal de Medellín, con funciones de control de garantías, como presunto responsable de los delitos de hurto calificado y agravado, y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.

El 13 de marzo reciente a las 9.20pm., aproximadamente, Francisco Javier Arcila Sánchez conducía su taxi por la Avenida Oriental de Medellín, cuando dos hombres le hicieron la señal de pare para tomar el servicio hacia el estadio Atanasio Girardot de esa ciudad.

El taxista tomó la ruta hacia el lugar sugerido pero los pasajeros le dijeron que hiciera un giro, el conductor les insinuó que por ese trayecto no llegaban al sitio indicado; momento en el cual los dos hombres se alteraron e intimidaron al taxista con un arma de fuego y, bajo amenazas de muerte, le indicaron por donde continuar el camino. Los ilegales lo requisaron y le hurtaron dinero en efectivo, producto del trabajo de una semana.

En inmediaciones de un centro comercial de Medellín, uno de los victimarios se bajó del vehículo y el que tenía el arma de fuego continuó con las intimidaciones. Al pasar por la sede de la Cuarta Brigada del Ejército, el taxista se lanzó del vehículo y logró pedir auxilio. Enseguida llegó una patrulla de la Policía y tras requisar a Álvarez Jiménez le encontraron en los bolsillos las balas que corresponden al arma de fuego que, al parecer, tenía en su poder, y que habría intentado ocultar en una de las sillas del automotor.

El procesado no aceptó los cargos imputados por un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI).

La Fiscalía hace pública esta información por razones de interés general.

NAMT/DLBM