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Primera condena por feminicidio a integrante de la comunidad LGBTI

20 años de cárcel deberá cumplir el responsable del asesinato de una persona transexual en Garzón (Huila).

Ányela, propietaria de un reconocido salón de belleza en Garzón (Huila), fue asesinada el 9 de febrero de 2017. El responsable del crimen ya la había agredido y en varias oportunidades manifestó públicamente su rechazo hacía la estilista por ser integrante de la comunidad LGBTI.

Para la Fiscalía, esta muerte es en caso evidente de violencia por identidad de género, motivado por odio hacia la condición sexual de una persona. Por esta razón, las acciones investigativas fueron orientadas a esclarecer un feminicidio, en el entendido que Anyela, identificada como Luis Ángel Ramos Claros, en realidad se sentía y actuaba como mujer.

El fiscal de conocimiento demostró, a través de pruebas testimoniales y documentales, la autoría de Dávinson Steven Erazo Sánchez en los hechos descritos y lo acusó de los delitos de feminicidio agravado en concurso heterogéneo; y fabricación, tráfico, porte  o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.

Ante la contundencia de los argumentos de la Fiscalía, el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Garzón (Huila) sentenció al procesado e impuso una condena de veinte (20) años, que deberá cumplir en un centro psiquiátrico.

 “No existe duda que la identidad de género de Luis Ángel Ramos Claros era como una mujer trans, su vivencia no corresponde con el sexo masculino asignado al momento de nacer. Razón por la cual, su calidad como sujeto pasivo de la conducta típica hoy investigada resulta adecuada al ejercerse en contra de una mujer y específicamente por su identidad de género de mujer trans”, precisa la decisión del juez de conocimiento.

Erazo Sánchez fue capturado el mismo día del crimen, en el barrio las Mercedes de Garzón (Huila). Este hombre registraba un antecedente judicial por atacar con arma blanca a Ányela, en hechos ocurridos el 26 de agosto de 2016. Ese día fue conducido al comando de policía del municipio.

Con esta sentencia por primera vez la justicia en Colombia reconoce como feminicidio una agresión contra una víctima LGTBI.

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