Al acoger el preacuerdo presentado por la Fiscalía 10 Especializada de Cali (Valle del Cauca), el Juzgado Primero Especializado de Guadalajara de Buga, en el mismo departamento, condenó  a 26 años de prisión a tres guerrilleros de las Farc, acusados de participar en el atentado con moto-bomba contra la Estación de Policía del municipio de Pradera (Valle del Cauca).

El juzgador condenó a José Mileth Rodríguez Guzmán, Víctor Alfonso Rodríguez Ceferino y Senkelly Benavides, integrantes de la columna móvil Arturo Ruíz del grupo guerrillero en mención, por los delitos de terrorismo, homicidio agravado, tentativa de homicidio, fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de uso privativo de las Fuerzas Militares o explosivos y daño en bien ajeno.

Los hechos ocurrieron el 16 de enero de 2014, en Pradera, cuando una motocicleta cargada con 50  kilos de explosivos detonó, mediante la activación de un celular, frente a la Estación de Policía, provocando la muerte de Jorge Eliecer Mora Ospina y lesiones personales de 56 personas, cuatro de las cuales resultaron gravemente heridas.

La Fiscalía demostró que Víctor Alfonso Rodríguez Ceferino fue quien planeó el hurto de la motocicleta a un ciudadano del municipio, acondicionada, después, para cometer el atentado; mientras que José Mileth Rodríguez Guzmán y Senkelly Benavides fueron los encargados de hurtar la moto y entregarla a un miliciano para cargarla con el explosivo.

Una vez acondicionada la carga, la motocicleta fue llevada por Víctor Alfonso Rodríguez y José Mileth Uribe Guzmán hasta el sitio designado para hacerla detonar. La explosión tomó desprevenidas a un centenar de personas que hacían compras en los almacenes vecinos, provocó destrozos en ventanales y tejados de una decena de viviendas, entre residencias y locales comerciales, así como en la alcaldía, la policía y una notaría.

Cometido el atentado, Rodríguez Ceferino y Uribe Guzmán fueron recogidos en un vehículo por Senkelly Benavides, luego los tres guerrilleros se dirigieron a zona rural de Pradera para evaluar el impacto del atentado terrorista.

La acción habría sido ordenada por Gregorio Lasso Céspedes, alias Luis Garipiari, uno de los comandantes de la columna móvil Gabriel Ruíz, contra quien pesa una orden de captura, y quien ordenó contratar a un mecánico para acondicionar el explosivo cerca al tanque de la gasolina. El mecánico fue vinculado a la investigación ya que al advertir sobre el propósito del trabajo técnico guardó silencio y no dio aviso a las autoridades del atentado.

JGPV/DLBM