Ariston Asprilla Rivas, alias Felipe, El Diablo o El Negro, excabecilla de la banda criminal Los Rastrojos, fue sentenciado a 39 años y 3 meses de prisión por el secuestro de Luis Carlos Quintero Jaramillo, mayordomo de una finca en el municipio de Yolombó (Antioquia).
De acuerdo con la denuncia formulada por sus familiares, el 24 de julio de 2011, la víctima fue citada por el grupo ilegal armado a una zona montañosa del vecino municipio de Vegachí (Antioquia), donde le darían un recado para su patrón, quien estaba siendo objeto de una millonaria extorsión por una supuesta deuda. Tres días después, los ilegales exigieron la suma de 10 millones de pesos a cambio de la libertad del mayordomo.
Luego de varias negociaciones telefónicas, el 31 de julio del mismo año, la familia entregó a los captores la suma de 2 millones de pesos; pero nunca liberaron al secuestrado.
Los investigadores establecieron que tres semanas antes del secuestro, Quintero Jaramillo había sido citado por miembros de la estructura criminal quienes le advirtieron que no debía permitir que su patrón vendiera más ganado de sus fincas hasta que no pagara 30 millones de pesos que les debía.
Asprilla Rivas, de 31 años de edad, fue capturado por el CTI con el apoyo del Ejército el 4 de octubre de 2011 en una residencia de Vegachí, donde fueron incautadas una pistola calibre 9 milímetros y varios celulares utilizados para realizar las llamadas extorsivas.
Luego de avalar las pruebas técnicas y testimoniales presentadas por la Fiscalía, el Juzgado Primero Penal Especializado del circuito de Antioquia lo sentenció por el delito de secuestro extorsivo agravado y lo absolvió por el porte ilegal de armas de fuego de defensa personal. El fallo de primera instancia fue apelado por la defensa ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Antioquia.
Contra el condenado figuran otras 30 denuncias por extorsiones a mineros y comerciantes del Nordeste Antioqueño y por varios homicidios selectivos perpetrados en la misma subregión.
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