Nueva revelación en caso de magnicidio de líder del M-19

Esta mañana en el Búnker de la Fiscalía General de la Nación en Bogotá, fue capturado Jaime Ernesto Gómez Muñoz, funcionario del CTI y exfuncionario del extinto DAS, quien al parecer habría ultimado al sicario que asesinó a su jefe, Carlos Pizarro Leongómez, el 26 de abril de 1990, en un avión comercial que viajaba desde Bogotá con destino a la ciudad de Barranquilla (Atlántico).

Dentro de la investigación que adelanta la Dirección Nacional de Análisis y Contexto (Dinac), la Fiscalía estableció que el sicario identificado como Gerardo Gutiérrez Uribe, alias Yerri, habría sido asesinado para asegurar su silencio, y que su muerte supuestamente fue planeada por los máximos responsables de estos hechos.

Alias Yerri, bajo la fachada de pasajero y la falsa identidad de Álvaro Rodríguez Meneses, se levantó de la silla número 5, se dirigió al baño trasero, y al salir, disparó desde el pasillo una subametralladora por la espalda de Pizarro, quien para la época era el candidato presidencial por la Alianza Democrática M-19. Tres disparos le ocasionaron la muerte.

Al reaccionar, Jaime Ernesto Gómez Muñoz, parte del esquema de seguridad suministrado por el DAS al candidato presidencial, disparó tres veces su arma de dotación en la cabeza del agresor.

Tras su captura, Gómez Muñoz fue cobijado con medida de aseguramiento de detención preventiva en centro de reclusión, bajo los términos de la ley 600, sindicado como coautor de los delitos de homicidio agravado en concurso con concierto para delinquir y porte ilegal de armas o municiones de uso privativo de las fuerzas armadas.

Adicionalmente la Fiscalía llamó a indagatoria a Manuel Antonio González, exdirector de Protección del DAS (hoy acusado por la Fiscalía General de la Nación por el homicidio de Luis Carlos Galán Sarmiento); Flavio Trujillo Valenzuela, jefe de la Sección de corporaciones Públicas de la Dirección de Protección del DAS, y Elías Hernando Salas Barco, Suboficial del Ejército, quien se había convertido en hombre de confianza de Carlos Castaño Gil.

En relación con estos hechos, se tiene como antecedentes la condena proferida contra los hermanos  Fidel y Carlos Castaño Gil, máximos comandantes de las Autodefensas Unidas de Colombia, el 18 de diciembre de 2002, por el Juzgado Primero del Circuito Especializado de Bogotá, a 24 años de prisión, como autores intelectuales.

 

AAMZ/DLBM

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