Por los delitos de secuestro simple agravado y hurto calificado y agravado, fueron cobijados con medida de aseguramiento en centro carcelario el patrullero de la Policía Nacional Wilmar Stevenson Mejía Barrera y el agente retirado de la misma institución Pedro Miguel Padilla Potes por jueces con función de control de garantías de Bogotá y Medellín.
Según la investigación adelantada por un Fiscal Especializado destacado ante el Gaula de la Policía Nacional, el 2 de agosto de 2013, a la altura del corregimiento de Porce (Antioquia), dos policías detuvieron un vehículo de servicio público, requisaron a los hombres y solicitaron los documentos de identidad a las mujeres.
Una vez identificados los pasajeros, separaron del grupo a 3 mujeres, que fueron llevadas hasta un hotel cercano y las interrogaron sobre la cantidad de dinero que transportaban. Las víctimas respondieron que tenían 110 millones para la compra de mercancía en la capital antioqueña.
Las comerciantes estuvieron retenidas durante 2 horas en un cuarto oscuro, donde fueron requisadas por otra mujer que confirmó la cuantía del dinero que escondían entre sus piernas. Los uniformados argumentaron que la plata era de dudosa procedencia y se la llevaron.
En las denuncias instauradas por las mujeres se suministraron los números de los chalecos con los que se identificaron los policiales, información que fue clave para establecer sus nombres y las estaciones a las que pertenecían. Los investigadores confirmaron que para el día de los hechos, Mejía Barrera y Padilla Potes se encontraban de descanso.
Los investigados no aceptaron los cargos imputados por la Fiscalía.
NAMT / AAEA





