Por los delitos de secuestro, tortura, acceso carnal violento y tentativa de homicidio, el Juez Promiscuo de San Estanislao de Kostka (Bolívar), profirió medida de aseguramiento intramuros en contra de Robinson Contreras Valdés.
Gracias a los gritos de auxilio de la mujer, dos policiales que patrullaban el barrio Boston, se percataron de lo que sucedía encontrando a la víctima en estado deplorable, pues presuntamente llevaba 4 meses retenida contra su voluntad.
Según el dictamen de Medicina Legal, el tiempo que permaneció aislada, la víctima estuvo en inminente riesgo de muerte por los golpes y maniobras de asfixia sufridas a manos del agresor. Presentaba huellas de violencia en su cuerpo que confirman el relato que ella entregó a las autoridades.
La mujer refiere haber permanecido encerrada contra su voluntad, amarrada semidesnuda, siendo víctima de golpes, violaciones en repetidas ocasiones durante todo ese tiempo, amenazas y humillaciones; con traumas por arma blanca y objetos contundentes.
Además de ser asfixiada con las manos, su cuerpo era suspendido con una sábana por el cuello ahorcándola hasta hacerla perder la conciencia en varias oportunidades.
Fue así como el juez de control de garantías tuvo en consideración el dictamen de Medicina Legal para proferir la medida de detención preventiva debido a la peligrosidad que representa el procesado para la víctima y para la comunidad en general.
PAAM/DLBM





