Desde el 8 mayo de este año, un minero de Caucasia (Antioquia) empezó a recibir llamadas extorsivas de alguien que se identificó como fiscal en las que le exigía la suma de 20 millones de pesos para no abrirle una investigación penal, como presunto financiador de grupo ilegales armados en la región del Bajo Cauca antioqueño.
El funcionario, que dijo llamarse Óscar Naranjo, le advirtió que le tenía interceptado su teléfono celular y que poseí suficientes pruebas para ordenar su captura si no accedía a las exigencias económicas. Varios días después de la primera llamada, la víctima fue interceptada en vía pública por dos policías uniformados que le pidieron sus datos personales.
El extorsionista volvió a llamar y le manifestó al minero que la requisa policial fue ordenada por él para que supiera que el asunto iba en serio.
Después de varios meses de investigaciones, seguimientos e interceptaciones telefónicas, la Fiscalía estableció que el responsable de las amenazas era en realidad Rafael de Jesús Galindo Velásquez, empleado del confianza del extorsionado, quien fue capturado este martes por servidores del CTI Seccional Antioquia con apoyo del Ejército Nacional. En la casa donde fue aprehendido se incautaron 5 teléfonos celulares.
Los investigadores establecieron además que desde noviembre de 2015, el minero también habría sido objeto de varias estafas por parte del mismo procesado, quien a nombre de una tercera persona, le ofreció repuestos de maquinaria pesada por una cuantía superior a los 68 millones de pesos.
Galindo Velásquez, de 30 años de edad, no aceptó los cargos que le imputó un Fiscal delegado ante el Gaula Militar de Antioquia por los delitos de tentativa de extorsión agravada y estafa en concurso.
LFML / AAEA





