El sentido de fallo es uno de los momentos más determinantes del juicio penal, ya que marca el rumbo de la decisión judicial tras la valoración de las pruebas. A partir de este anuncio, se definen los pasos que seguirán en el proceso, tanto para la persona procesada como para las víctimas, y se establece la base de la sentencia que será emitida posteriormente por el juez.

Es el momento en el que el juez, en audiencia pública y oral, luego de escuchar a todas las partes y evaluar las pruebas, da a conocer su decisión sobre la responsabilidad penal de un ciudadano.

En ese instante, el juez le dice a cada persona procesada si será condenada o absuelta, es decir, si encontró pruebas suficientes sobre su participación en las conductas que le atribuyó la Fiscalía.

Si el juez concluye que no hay responsabilidad, el sentido del fallo es absolutorio. Es decir, la persona es declarada inocente.

Ahora, si el sentido del fallo es condenatorio, es porque el procesado fue vencido en juicio y debe responder penalmente. En este caso, se realiza la audiencia de individualización de la pena, en la que la Fiscalía y la defensa hacen solicitudes al juez sobre el monto de la pena de prisión o la posibilidad de aplicar sustitutos, si hay lugar a ello.

Luego de emitir el sentido del fallo, el juez da a conocer la sentencia completa por escrito. Si es condenatoria, allí se fija con precisión la pena y las condiciones en las que debe cumplirse.