La legalización de captura es un procedimiento fundamental que garantiza el debido proceso, protege los derechos de la persona detenida y asegura la transparencia en la administración de justicia. Aquí te explicamos de manera clara y detallada en qué consiste.

Este procedimiento se lleva a cabo ante un juez de control de garantías, quien, dentro de un término legal, evalúa las circunstancias en las que se produjo la captura, ya sea en flagrancia, por orden judicial o en casos excepcionales autorizados por la ley.