La imagen es una mano en una pantalla de celular haciendo scroll. Un texto centrado que dice Alerta con las tácticas de sabotaje informático. En la parte superior izquierda el logo de la fiscalía en azul, una ficha de rompecabezas. En la parte superior derecha un cuadro en morado con el texto ciberseguro.

El sabotaje informático es una de las prácticas delictivas más comunes en el mundo cibernético y consiste en la alteración, destrucción o bloqueo intencional de sistemas, datos o redes digitales. Este tipo de ataque puede ser realizado por individuos o grupos con distintos fines, como causar daños económicos, afectar la reputación de una organización o interrumpir servicios esenciales. Sus consecuencias pueden ser graves, ya que no solo comprometen la información, sino también la confianza de usuarios y clientes.

Para evitar ser víctima de esta modalidad, es fundamental adoptar medidas de seguridad básicas pero efectivas, como mantener los sistemas actualizados, utilizar contraseñas seguras y contar con programas antivirus confiables. Además, es importante realizar copias de seguridad periódicas y capacitar a los usuarios sobre buenas prácticas digitales, como no abrir enlaces sospechosos o archivos desconocidos. La prevención y la educación son clave para reducir los riesgos y proteger la información frente a posibles ataques.