La Fiscalía General de la Nación inició el primer trámite de extinción de dominio sobre los bienes de una persona acusada por corrupción de alimentos, medicamentos y material profiláctico.
Los bienes objeto del trámite de extinción pertenecen a Alvaro Antonio Velásquez Caballero y consisten en apartamentos, lotes y garajes situados en Barranquilla, así como cuotas y acciones en 12 sociedades.
De acuerdo con las investigaciones, en marzo de 2001 varios centros asistenciales del país cuestionaron la eficiencia de algunos de los medicamentos comercializados por Mundo-Médico y Farmasalud, firmas de propiedad de Velásquez Caballero.
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, INVIMA, visitó esas empresas y aplicó medidas sanitarias de decomiso y congelamiento de varios medicamentos importados de Cuba y la India. Posteriormente, los análisis efectuados a esos productos determinaron que su composición no se ajustaba a lo requerido y que no cumplían con las normas sanitarias.
Igualmente, las averiguaciones determinaron que Velásquez Caballero en el lapso 1995-1998 presenta patrimonio injustificado no inferior a 250 millones de pesos.