La cadena de custodia es la aplicación de una serie de normas tendientes a asegurar,
embalar y proteger cada elemento material probatorio para evitar su destrucción,
suplantación o contaminación, lo que podría implicar serios tropiezos en la
investigación de una conducta punible.
Comienza,
la cadena de custodia, cuando el servidor público en actuación de indagación o
investigación policial embala y rotula el elemento material probatorio y evidencia
física ( huellas, rastros, manchas, residuos, armas, instrumentos, dinero, documentos,
grabaciones en audio y video). Tal procedimiento inicia en el sitio donde se descubren,
recauden o encuentren elementos materiales probatorios y finaliza por orden de autoridad
competente.
Para
demostrar la autenticidad del material, la cadena de custodia se aplica teniendo en cuenta
tanto los factores de identidad, estado original, condiciones de recolección,
preservación, embalaje y envío; como los lugares y fechas de permanencia y cambios que
cada custodio haga. El nombre y la identificación de todas las personas que hayan estado
en contacto con esos elementos quedarán registrados.
El
funcionario que recoga, embale y rotule el elemento material probatorio o evidencia
física la trasladará al laboratorio correspondiente, donde la entregará bajo el recibo
que figura en el formato de cadena de custodia. A su turno, el servidor público que
reciba dicho material lo entregará, según la especialidad, al perito correspondiente.
Ese
dejará constancia del estado en que se encuentra el material y procederá a las
investigaciones y análisis en el menor tiempo posible, para que su informe pericial pueda
ser oportunamente remitido al fiscal correspondiente. El servidor que tenga el material
probatorio o la evidencia física será responsable de que ese material no sea destruido,
suplantado, alterado o deteriorado.
Tanto
la policía judicial, como los peritos certificarán la cadena de custodia. Tal
certificación es la afirmación de que el elemento hallado en el lugar, fecha y hora
indicadas en el rótulo es el que fue recolectado por la policía judicial y es el mismo
que fue llevado al laboratorio para ser examinado por el perito. Por último, los
remanentes del material analizado se guardarán en el almacén destinado para ese fin en
el laboratorio, tras previa identificación para su pronta ubicación si las
investigaciones lo requieren.
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