Un fiscal seccional de
Neiva precluyó la investigación a favor de los médicos Germán Ruiz Andrade y Absalón
Aldana Granados, por su presunta responsabilidad en el delito de homicidio culposo.
De acuerdo con la decisión
del fiscal instructor, los médicos no son responsables de las muertes de las hermanas
Nidia Patricia e Ingrid Catalina Alvarado Guzmán, quienes el 26 de enero de 2000 se
sometieron a una liposucción en la Cooperativa de Cirugía Ambulatoria Especializada Ltda
de Neiva. Una vez las niñas Alvarado ingresan a la Sala de Recuperación, se quejan de
dolor y posteriormente mueren.
Según información
suministrada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, las muertes
de las hermanas se originaron por insuficiencia respiratoria aguda por un embolismo graso
masivo pulmonar, factor imprevisible en las intervenciones quirúrgicas.
La Fiscalía confirmó que
la Clínica contaba con la licencia de la Secretaría de Salud, y que los médicos
practicaron los exámenes de rigor previos a la intervención, de acuerdo con las normas
que rigen el procedimiento, es decir, respetando la Lex Artis (el deber objetivo de
cuidado). Al presentarse la insuficiencia respiratoria y pese a la oportuna atención del
personal médico de la Clínica las hermanas Alvarado mueren.