Un fiscal
de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario profirió
resolución de acusación en contra de Marco Antonio Rincón Jurado, intendente de
Policía, y Jhovany Velásquez Zambrano, integrante de las autodefensas ilegales, en
desarrollo del proceso que se adelanta por los hechos ocurridos en Tibú y La Gabarra,
Norte de Santander, que costaron la vida a 11 personas.
Rincón Jurado fue acusado
como presunto coautor de homicidio agravado, tentativa de homicidio con fines terroristas
y concierto para delinquir en la promoción de grupos armados al margen de la ley.
Velásquez Zambrano deberá responder antes los jueces por los dos primeros delitos
citados.
De acuerdo con lo
establecido, el 17 de julio de 1999 entraron a Tibú varias personas armadas y uniformadas
que se identificaron como miembros de las Autodefensas Campesinas. Luego, hicieron salir a
varios habitantes de los establecimientos públicos donde se hallaban, los obligaron a
tenderse en el piso boca abajo y ejecutaron a siete de ellos, después de que un
encapuchado los señalara como colaboradores de la guerrilla.
Posteriormente, los
integrantes de las autodefensas ilegales obligaron a otros habitantes a subir a una
camioneta que tomó rumbo a La Gabarra. El vehículo pasó al frente de la estación de
Policía conocida como Refinerías y en la vereda Socuavo ultimaron a cuatro de las
personas que transportaban.
Según las investigaciones
adelantadas, Velásquez Zambrano se desempeñó, presuntamente, como guía en esa
incursión de las autodefensas ilegales. A su turno, Rincón Jurado en su condición de
comandante de Policía de la Estación Refirnerías, habría permitido el paso de los
miembros de ese grupo armado al margen de la ley y contribuyó, supuestamente, con las
actuaciones ilegales que llevaron al secuestro y posterior homicidio de las personas
plagiadas en Tibú.
Las víctimas eran
comerciantes, celadores, estudiantes, distribuidores de carne y obreros. Los dos acusados
están privados de la libertad. |