Miembros
del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, seccional Manizales, capturaron en
Bogotá a Gloria Aydeé Arias Roa y Diego Fernando Cuestas Arias, presuntos integrantes de
una organización dedicada a comprar seguros de vida para personas de escasos recursos
económicos. Posteriormente los asegurados aparecían muertos y así la banda
delincuencial cobraba las pólizas.
Los
investigadores después de realizar labores de inteligencia en los municipios de Risaralda
y Anserma (Caldas), Sevilla (Valle) y Armenia (Quindío), lograron establecer que esas
personas se encontraban en Bogotá y en coordinación con la Dirección Nacional del CTI
efectuaron las capturas.
En
noviembre de 2002, un fiscal seccional de Manizales impuso detención preventiva en contra
de Jorge Álvaro Posada Zapata, Sergio Andrés Arias Cifuentes, Juan Alberto Solórzano
García, Alberto de Jesús Chalarca Yepes, Fabio y Mauricio Andrés Maya Velásquez,
miembros de esa organización delincuencial, como presuntos responsables de los delitos de
homicidio agravado, falsedad, cohecho y estafa.
Los
hechos materia de investigación ocurrieron el 26 de octubre último, en la vereda
Guacaica, jurisdicción del municipio de Risaralda (Caldas), donde se registró un
supuesto accidente de tránsito en el que, inicialmente se insinuó, perdió la vida una
mujer. En el sitio se encontraban los sindicados quienes se hicieron pasar por familiares
de la víctima.
Los
investigadores determinaron que los asegurados golpearon a la mujer con una maza y cuando
creyeron que ella estaba muerta, la abandonaron en el interior de un vehículo y lo
arrojaron a un precipicio. Sin embargo, cuando los habitantes de la vereda rescataron el
automóvil, la mujer aún se encontraba con vida.
Los
sindicados se percataron de que la mujer presentaba graves lesiones y con la ayuda del
Inspector de Risaralda, Alberto de Jesús Chalarca Yepes, se la llevaron a un lugar
despoblado donde la atropellaron repetidas veces con un campero hasta que murió. Los
hombres regresaron al sitio donde arrojaron el vehículo y manifestaron a las autoridades
que la mujer falleció cuando la trasladaban al hospital. Según la investigación, los
presuntos homicidas buscaban cobrar un seguro de vida al cual habían afiliado a la mujer.
En
otro suceso investigado por el CTI, Gloria Aydeé adquirió un seguro de vida a nombre
suyo y cuyo beneficiario aparecía su hijo Diego Fernando. Para cobrar la póliza esas
personas, al parecer, presentaron el acta de defunción de una mujer distinta a Gloria
Aydeé.
Los
capturados fueron trasladados a Manizales donde actualmente permanecen privados de la
libertad.