El
Juzgado Séptimo Penal del Circuito Especializado de Bogotá condenó a Manuel Antonio
Bravo Sarmiento y Luis Ernesto Devia Casas, a seis años de prisión cada uno y a multa de
2.500 salarios mínimos legales mensuales, al encontrarlos culpables del delito de
testaferrato.
Según
la investigación adelantada por un fiscal de la UNAIM, Devia Casas y Bravo Sarmiento
tenían a su nombre dos avionetas utilizadas para actividades ilegales.
Posteriormente,
se demostró que los procesados eran personas muy humildes y no tenían capacidad
económica para ser propietarios de aparatos tan costosos.
También
se demostró que las empresas a las que estaban afiliadas las dos aeronaves tenían
relaciones con el extinto narcotraficante José Gonzalo Rodriguez Gacha, alias --El
Mexicano--.