El Juzgado Segundo Penal del Circuito
Especializado de Cali condenó a Gustavo Adolfo Martínez Bedoya a 40 meses de prisión,
por el delito de enriquecimiento ilícito de particulares. Esta persona realizó
transacciones bancarias con dineros provenientes del narcotráfico.
Los hechos que motivaron la intervención de la Fiscalía General
ocurrieron en 1995 en la Caja de Crédito Agrario de Cali, agencia Belalcázar, donde
fueron recibidos cheques de gerencia girados por otros bancos del país y consignados a
nombre de personas ya fallecidas o inexistentes.
Según ese "modus operandi", Martínez Bedoya giró a
beneficiarios ficticios de los municipios de La Hormiga y Puerto Asís (Putumayo) cinco
cheques por $ 199.358.520. Tales dineros provenían de cuentas relacionadas con el
tráfico de estupefacientes.
La Unidad Nacional para la Extinción del Derecho de Dominio y
contra el Lavado de Activos estableció que las consignaciones se realizaron en cheques de
gerencia de Cali por sumas que oscilaron entre los $10.000.000 y los $150.000.000.
Los elementos de juicio señalan que por las cuentas objeto de
estudio circularon aproximadamente $33 mil millones, producto de actividades del Cartel de
Cali.