Un fiscal
delegado ante el Tribunal Superior de Neiva confirmó la medida de aseguramiento impuesta,
en primera instancia, a Gerardo Castrillón Artunduaga, ex contralor de Caquetá, como
presunto autor del delito de calumnia.
De acuerdo con la investigación, Castrillón Artunduaga en calidad de contralor convocó
a una rueda de prensa el 13 de enero de 1999, en la que señaló que Lucrecia Murcia de
Betancurth, ex alcalde de Florencia, obtuvo un beneficio personal mediante el tráfico de
influencias en el caso de la negociación de cartera con la cooperativa COACREFAL.