La Fiscalía
General de la Nación solicitará sentencia condenatoria en contra de José Miguel
Suárez, como responsable en calidad de coautor material de homicidio agravado, lesiones
personales y tenencia de sustancias peligrosas (explosivos), delitos en los que el acusado
habría incurrido durante los hechos ocurridos en la vereda La Palestina, jurisdicción
municipal de Simijaca, Cundinamarca, el 15 de mayo de 2000.
En esa fecha perdieron la vida la señora Elvia Cortés de Pachón y Jairo López,
técnico en explosivos, y resultaron heridos los militares Gustavo Adolfo Caro, Julio Cruz
Torres y José Gabriel Suárez. La señora Cortés de Pachón pereció cuando las
autoridades trataron de desactivar el artefacto explosivo, que luego se conoció como el
collar-bomba. En dicho intento también falleció el técnico López, quien había sido
llevado desde Tunja para efectuar la riesgosa tarea.
De acuerdo con lo recopilado por el fiscal instructor, varios son los testimonios que se
refieren a la participación de José Miguel Suárez en los hechos investigados. Así
mismo, los declarantes sostienen haber escuchado al hoy acusado referirse a la necesidad
de envenar al perro que cuidaba la propiedad de los esposos Pachón Cortés y hablar sobre
la fabricación de un collar-bomba. En dicho plan, según los testimonios, los implicados
habrían trabajado tres meses.
También, durante el proceso de recopilación de pruebas fueron encontradas mechas
fabricadas con pólvora negra, empleada en la elaboración del collar-bomba, y la pistola
de juguete con la que se intimidó a los Pachón Cortés, a quienes los implicados
exigieron la suma de $15 millones, para desactivar el artefacto colocado en el cuello de
doña Elvia.
Con la pistola de juguete, según lo sostenido en algunas declaraciones, se mantenía
molestando José Miguel Suárez, quien, además, explicó a otro declarante la manera
cómo se fabricó el collar-bomba.
Según el fiscal instructor, las investigaciones por este caso deben continuar, pues en su
concepto en los hechos que hoy se encuentran a consideración de un Juez de la República
debieron intervenir por lo menos tres personas más.