Este lunes 9 de octubre, un hombre que se identificó como el ingeniero Guillermo se comunicó con la propietaria de un  vehículo tipo grúa porque necesitaba  transportar una planta eléctrica desde el municipio de Urrao (Antioquia) hasta Medellín, la capital antioqueña. La mujer envió al conductor para efectuar dicho contrato, pero como esperó por varias horas al contratista y no llegó al lugar acordado se devolvió.

Cuando empezaba su trayecto hacia Medellín, recibió la llamada del ingeniero quien le dijo que regresara a Urrao por la planta, que él cubriría el combustible y demás gastos adicionales. En el camino lo pararon dos hombres que decían ser empleados de Guillermo, pero cuando llegaron de nuevo a Urrao lo inmovilizaron dentro del vehículo, se identificaron como integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN),  y le exigieron 50 millones de pesos para dejarlo en libertad.

La mujer estuvo en contacto con quien se hizo pasar como el ingeniero y este le decía que si no entregaba el dinero atentaría contra la vida del conductor e incineraría la grúa.

El mismo lunes desde las 12 del mediodía, el CTI adscrito al Gaula Militar realizó  labores investigativas y, a las 9 de la noche, con el apoyo de la Policía Nacional del municipio del suroeste antioqueño, se logró la captura en flagrancia de Luis Enrique Moreno Becerra y Willinton Díaz Perea, así como la liberación del conductor. A los victimarios se les hallaron dos armas de juguete con las que estaban amedrentando a la víctima durante su secuestro.

Por estos hechos un juez penal municipal de Urrao (Antioquia) impuso medida de aseguramiento en centro de reclusión contra  Moreno Becerra y Díaz Perea, quienes  no aceptaron los cargos imputados por la Fiscalía General de la Nación por el delito de secuestro extorsivo agravado.

Después de la liberación continuó la extorsión

Según la investigación adelantada por el Cuerpo Técnico de Investigación, el supuesto ingeniero Guillermo, quien realizaba la exigencia económica, se encontraba recluido en una cárcel y no tuvo conocimiento sobre la liberación de la víctima.

Por esto, aunque el conductor ya gozaba de su libertad, el victimario continuó con las llamadas extorsivas a cambio de la supuesta seguridad del empleado.

La exigencia económica bajó a 20 millones de pesos y continuaron las amenazas de asesinar al supuesto secuestrado si no entregaba el dinero.

El victimario citó a la víctima en el parque del corregimiento de San Antonio de Prado para la entrega del monto establecido; y ayer 11 de octubre, funcionarios del CTI capturaron después de una larga persecución a Johan Esteban Cano Zapata, con el paquete que simulaba tener el dinero producto de la extorsión.

Cano Zapata no aceptó los cargos imputados por un fiscal destacado ante el Gaula por el delito de tentativa de extorsión agravada. Por estos hechos el Juzgado 24 Penal Municipal de Medellín, con funciones de control de garantías, impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.

 

NAMT/DLBM

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