INTERVENCIÓN DEL FISCAL GENERAL DE LA NACIÓN EN LA CONDECORACIÓN ENRIQUE LOW MURTRA |
Bogotá, 15 de dic.- La siguiente es la transcripción de la intervención del fiscal general, Mario Iguarán Arana, durante el acto de condecoración Enrique Low Murtra a funcionarios de la entidad. Un saludo especial, singular, ante todo a los condecorados. Igualmente a usted señor Ministro del Interior y Justicia, Sabas Pretel de la Vega; señores presidentes de la honorable Corte Suprema y del honorable Consejo de Estado, Carlos Isaac Náder y Germán Rodríguez; señor vicefiscal, Jorge Armando Otálora; directora Nacional de Fiscalías, Janny Jalal; secretaria General, Zaidy Eliana Mora; director Nacional del CTI, Jaime López, a todos ustedes queridos y apreciados compañeros de la Fiscalía e invitados especiales. Simplemente quiero exteriorizar un sentimiento de aprecio, de admiración y de gratitud hacia todos ustedes y en particular a las personas que hoy les estamos haciendo un merecido e inmenso homenaje, reconocimiento que proviene de lo más profundo de nuestro sentimiento y de lo más sensible dentro de la labor de la Fiscalía General de la Nación. Este reconocimiento honorífico consiste en la entrega de una medalla y de un estímulo de carácter económico. Es un estímulo a la excelencia laboral y personal, es un ejemplo para todos nosotros, los que estamos observando y tomando nota de esa excelencia en lo personal y en lo laboral de todos los que son reconocidos y condecorados. Al ver el listado de nombres uno tiene que afirmar que el Consejo de la Medalla seleccionó los mejores de los mejores de la Fiscalía, del CTI y del área Administrativa y Financiera. Así estén en el cielo, como se encuentra Wilson Rodríguez lo hemos llamado a través de la figura de la condecoración póstuma, para decirle que seguimos tomándole como ejemplo, su abnegación, su compromiso, su vocación, en fin ese hombre lleno de valores, no sólo el social, familiar sino también en lo laboral. Usted doctor Hermes, usted compañera Flor Alba Gutiérrez, Iván Rodríguez, Patricia Feria, Clara Eugenia Dussán, Jesús Antonio Ardila, Jesús Ramón Uribe, Jairo Adolfo Calderón, Jairo Delgadillo, John Gutiérrez, Carolina Roso, Oscar Fonseca, Jaime Tapias, Nelson Camacho, César López y José Sepúlveda. Ustedes merecen este reconocimiento, ejemplar, particular y especial. Se lo merecen porque ustedes investigan y acusan, porque ustedes averiguan, porque ustedes administran, investigan y verifican con todo. Ustedes obran con contundencia con el respeto, no sólo de los principios, entre otros, de la dignidad y de la independencia, sino que lo hacen con el respeto de las garantías como el habeas hábeas y el non bis idem. El Fiscal General representado por el Vicefiscal, la Secretaria General como canciller del Consejo de la Medalla, la directora Nacional de Fiscalías, el director Nacional Administrativo y Financiero, y el Director del CTI tuvieron en cuenta el tiempo, la vocación, la abnegación, el compromiso y la rectitud por encima de lo normal, de lo que exige el reglamento, de la constitución. Pero por una instrucción respetuosa que le hice al Consejo de la Medalla le supliqué que tuvieran en cuenta la valentía. Queremos ver a unos fiscales que no permitan que autoridades distintas a nosotros lleguen primero a la escena del crimen, porque eso nos deslegitima y sobre todo nos vicia la investigación. No puede ser argumento la dificultad de acceso a las escenas por razones de orden público. Si es posible encarecer el acompañamiento así sea del Ejército, que lo haga, pero quienes deben estar primero en una escena son los fiscales. Eso es una prueba de valentía. Valentía, vocación, abnegación, compromiso, rectitud por encima de lo normal, dan lo que necesitamos hoy por hoy para sacar adelante la Fiscalía General de la Nación. Dan sentido de pertenencia con la entidad, con la rama judicial, con el valor de la justicia, en últimas con el país, es decir, con ese usuario de la administración de justicia. Creemos ante todo que lo fundamental es el recurso humano. Hoy acompañados por el Ministro del Interior y de la Justicia estamos muy adelantados en el proceso de la ley que suspende la supresión de los cargos que están previstos en la ley orgánica de la Fiscalía. Hoy logramos en la Comisión Primera del Senado la aprobación de esa ley. Estamos manejando unos tiempos, seguramente vamos a necesitar de unas extras. El Gobierno nos ha manifestado que nos va a colaborar en ese sentido. Esto como prueba que desde el despacho del Fiscal General lo importante, lo fundamental es el recurso humano. Estamos trabajando con la doctora Lizbeth el tema del direccionamiento estratégico, en especial en cuatro temas pero hay una que nos seduce. Una estrategia es el servicio con calidad y atención ciudadana; otra es la gerencia eficaz y efectiva; otra la gestión judicial efectiva y oportuna, por eso debemos fortalecer protección a víctimas y testigos, policía judicial, consolidar el sistema acusatorio, pero estamos subrayando el tema del talento humano idóneo y competente. Vemos cifras con el sistema acusatorio: capturas puestas a disposición de la Fiscalía por encima de las 17 mil, capturas sometidas a control de garantías por encima de las 12 mil, esta cifra por sí misma demuestra la eficacia de la Fiscalía. Alguien preguntará donde están las otras cinco mil. Esas otras cinco mil hay que mostrarlas para probar que nuestros fiscales materializan garantías. Algunas capturas no han llegado siquiera al Juez de Control de Garantías porque los fiscales están haciendo un control de legalidad que se los permite la Constitución y la Ley. Imputaciones por encima de las 10 mil, aceptación de cargos por encima de las siete mil, privaciones efectivas de la libertad por encima de las cuatro mil, aunque hemos conversado con el Gobierno nacional y con la Corte Suprema de Justicia para que entremos a revisar esa dogmática sustantiva en el tema de la privación de la libertad para no generar sensaciones de impunidad, entre otras, en el hurto de automotores. Sentencias condenatorias, que es un dato que quiero subrayar, por encima de las 7 mil con ocasión de preacuerdos, aceptación de cargos y sentencias dentro del juicio oral. Simplemente quiero decirles que este reconocimiento, como lo ordena el decreto 2886 de 2003, va a quedar como constancia en la hoja de vida de ustedes. Pero este reconocimiento como lo indica nuestro corazón va a dejar constancia en nuestras mentes y en nuestras manos de tomarlos a ustedes como ejemplo para dar resultados a nuestra sociedad. Muchas gracias. INTERVENCIÓN DEL MINISTRO DELEGATARIO EN FUNCIONES PRESIDENCIALES DOCTOR SABAS PRETELT DE LA VEGA
Bogotá, 15 de dic.- El Ministerio del Interior y de Justicia tiene una percepción muy clara de su labor es aquella que está asignada por el rumbo y por Norte la colaboración de los poderes, no entendemos al Ministerio del Interior y de Justicia como una entidad suelta, independiente que mire desde la lejanía a la Fiscalía General de la Nación y a la Rama como un todo. Queremos, y es un mensaje que quiero dejarles hoy, tanto a los Presientes de la que y a las altas Cortes, como a los miembros de la Fiscalía, que aprecien al Ministerio como una herramienta del Ejecutivo dispuesta a trabajar como lo hacemos para que ustedes alcancen los logros que la justicia colombiana requiere. No es el Ministerio del Interior y de Justicia, quien produce los resultados en materia de celeridad y eficacia de la justicia sino son los servidores, los operadores de la justicia quienes así lo hacen. Desde mi arribo al Ministerio, lo primero que buscamos fue concertación con las distintas Cortes, empezando con el Consejo Superior de la Judicatura, para producir resultados que le diesen más tranquilidad a los colombianos en materia de eficiencia en la Rama Judicial. Tuvimos un dialogo permanente con la Fiscalía, afortunadamente, en aquel entonces acompañado como Ministro el doctor Mario Iguarán, para respaldar los esfuerzos que se venían haciendo y que se materializaron posteriormente para lograr las reformas legales que nos llevaron a esta nueva concepción del Sistema Penal Acusatorio. No escatimamos esfuerzos al lado del Fiscal de aquel entonces, tanto el doctor Mario Iguarán, como quien les habla, para que salieran los nuevos códigos, para que fuera expedido el Código de Procedimiento Penal, los ajustes de acuerdo con las necesidades del nuevo sistema y los cambios que hubo que introducir en el Código Penitenciario y Carcelario. Quiero decirles que el país entero, desde el año 91 cuando se introdujo la Reforma Constitucional, que creó el Consejo Superior de la Judicatura, su administración independiente y la Fiscalía General de la Nación, el país entero ha estado pendiente de resultados más prontos en la justicia colombiana y nos han dado en las cuantías y en las dimensiones que esperaba el país. Por ello se ha acudido a esta nueva reforma, aprobada hace más de un año y desarrollada con los nuevos códigos, está todo el país pendiente de los que ustedes están haciendo. Allá se preguntan los ciudadanos, los tiempos de espera para los resultados de la justicia han cambiado o no? Qué pasa y qué sucede en la Justicia Ordinaria, qué sucede con los tiempos del Contencioso Administrativo que sucede con los periodos de decisiones en la Corte Suprema, que acontece en los Juzgados, en la Fiscalía. Se han ido estableciendo unos parámetros, que a mí me dejan satisfecho como espectador que era y actualmente como funcionario no del todo. Porque creo que todavía se puede hacer una labor mucho más profunda en el cambio en las instituciones de la justicia colombiana y para ello tendrán un Ministerio del Interior y de Justicia, a su servicio. Para ir como lo hicimos, al Consejo de Ministros, a dar la pelea por el presupuesto de la Rama, que llegó a 3.4 billones de pesos en esta ocasión. De tal manera que no hubiese un recurso solicitado que no fuese incorporado en el presupuesto presentado a consideración del Congreso y posteriormente con las cabezas de las Cortes y del mismo Fiscal, para defender el presupuesto en el seno del Congreso de la República y fue así como logramos materializar las sumas requeridas Tampoco hemos estado ajenos a las otras necesidades de la Fiscalía. Desde la época en que trabajamos juntos, el señor Fiscal General de la Nación y el Ministro, buscamos recursos para las salas de audiencia, memorando entendimiento, con los Estados Unidos, de esos recursos que les quitamos a los bandidos y que a veces se quedan durmiendo el sueño de los justos en las en las arcas del Estado. Allí hicimos los trámites para que se destinaran varios millones de dólares a la construcción y adecuación de las salas de audiencia. Hicimos la tarea de concertación entre la Fiscalía y el Consejo Superior de la Judicatura, para ver cuáles eran sus necesidades y cuáles eran los cambios que había que introducirse. Al llegar la nueva administración nos advirtieron sobre la urgente necesidad de aplazar la disminución de la planta de personal. Allí inmediatamente estuvo el Ministerio, al lado del señor Fiscal y del Vicefiscal. Como les decía el doctor Mario Iguarán, ya hoy avanzó en su tercera votación el proyecto que le permite aplazar por varios años la disminución de la planta, de tal manera, que lo que estaba anhelando toda Colombia, con la introducción del Sistema Penal Acusatorio, se diera porque existen los funcionarios para poderlo adelantar Esperamos, sí así lo necesita la Fiscalía, citar a sesiones extraordinarias para la última votación, de tal manera que a principios del año entrante, esté materializado este cambio en la legislación colombiana que definitivamente contradice los estudios que hicieron las universidades, sobre las necesidades de la planta de personal de la Fiscalía, cuando se iba a aprobar la reforma que se aprobó. También hemos trabajado con el Consejo Superior de la Judicatura, con la Procuraduría, las Cortes y con la misma Fiscalía, para capacitar a los distintos miembros de la Rama que están en contacto con la Fiscalía para desarrollar el Sistema Penal Acusatorio. Trece Millones y medio de Euros, destinados para colaborar en la carrera de la Fiscalía, una parte y de otra a entrenar y a capacitar a los jueces, procuradores, etc, que se requieren para trabajar armónicamente con ustedes. También va haber unas ayudas en materia de sistematización y consultas virtuales, de tal manera que la tecnología corra par y paso, con los adelantos que ustedes vienen precipitando en el desarrollo de sus funciones. Una de las angustias de los Fiscales y del sistema en general, es el estado de las cárceles colombianas. Allí si que estamos adelantando una tarea y es donde nosotros podemos actuar a través del INPEC. Como ustedes saben en Colombia tenemos un defecto en número de cupos, por la cuantía, en materia carcelaria. Cuarenta y siete mil, cuarenta y ocho mil cupos y tenemos setenta y dos mil o más internos en este momento. ese es un hacinamiento inhumano que no podemos seguir permitiendo. Hemos adelantado dos tareas : en el inpec, primero, con el programa “Compromiso” y otro de reeducación de los guardias para elevar la dignidad de la guardia y de los mismos internos. Ttenemos 72 mil o más internos en este momento. ese es un hacinamiento inhumano que no podemos seguir permitiendo. Hemos adelantado dos tareas : en el inpec, primero, con el programa “Compromiso” y otro de reeducación de los guardias para elevar la dignidad de la guardia y de los mismos internos. Eso fue repercutiendo en un mejor nivel moral de la guardia penitenciaria y fíjense ustedes que se contagió de alguna manera todo el número de internos que tenemos en nuestras cárceles. Así, en el año 2001, habiendo 45 mil internos se presentaron 310 casos de homicidio en las cárceles colombianas. Hoy, con 72 mil, se presentaron 30 casos de sangre el año pasado. La proporción es inferior gracias al trabajo interno de derechos humanos que se ha venido adelantando al interior de las cárceles colombianas. Pero esa no es la solución únicamente porque se requieren más espacios. decidimos conseguir los recursos para la construcción de las cárceles. una de las tareas más curiosas que me tocó emprender a mi llegada al ministerio fue cuando averigüé por el número de cupos carcelarios contra el de internos que había. Y me dijeron estas cifras que las acabo de mencionar. Hice las preguntas elementales que hace cualquier administrador: ¿Cuántas cárceles están construyendo? respondieron que ninguna. ¿ Cuántos diseños de cárceles hay hacia el futuro? la respuesta fue que ninguno. ¿Qué lotes tenemos para construir las cárceles? tampoco había. ¿Y, cuál es el presupuesto que hay para el año entrante para las cárceles?. Cero fue la respuesta. Hable con el presidente y le informe que la situación era complicada y me respondió que para eso había traído un administrador al ministerio. y en efecto, con los ejecutivos, con la ayuda del fiscal y de otros funcionarios arreglamos el problema sin un peso. El problema en Colombia no es de recursos. A veces he tenido algunas diferencias con funcionarios de la rama cuando dicen que el problema es de plata. El problema no siempre es de plata. A veces sí lo es, pero también es de tener una actitud distinta hacia la vida. El ministerio del interior se dice muy pobre pero resulta que maneja el consejo nacional de estupefacientes y allí esos recursos no se manejaban con una buena asignación. Pues con la fiscalía, trabajando con tanta decisión en la incautación de bienes, con la policía y con la dirección de estupefacientes hicimos un programa para aumentar sustancialmente la incautación de bienes y perseguir a los narcotraficantes. el resultado: el año pasado incautamos 4.7 veces más bienes que en el año 2003: fincas, casas, apartamentos, pesebreras, vehículos de lujo, etc., casi 5.000 bienes incautamos el año pasado. ¿Quiénes? los fiscales. trabaj Trabajamos en unas unidades que llamamos las unidades “falcone”, y montamos unos recursos para ayudar a la rama para que se hiciese descongestión en los juzgados de extinción de dominio. conclusión: tenemos un stock de 2.5 billones de pesos en bienes. 300 mil hectáreas en fincas, que van hacia la reforma agraria, campesinos pobres, desplazados, reinsertados, etc., y ya se han distribuido 50 mil hectáreas. Y los bienes urbanos sí destinarlos en su totalidad a la lucha contra el crimen organizado. entonces dos meses después de esa conversación con el presidente llegué y le informe que ya había conseguido unos recursos para las cárceles. y se produjo un conpes para el sistema carcelario colombiano. en conclusión estamos construyendo 25 mil nuevos cupos, ya nos están entregando 3.300 cupos que han sido ampliaciones en las cárceles y ya nos entregaron los diseños de las cárceles nuevas. la demora de este año ha sido que teniamos que conseguir el lote en cada una de las alcaldías. 320 sentencias han sacado los jueces de extinción de dominio cuando la tradición eran siete por año. Treinta hoteles les hemos quitado a los traficantes. ya no hay mafioso que pueda disfrutar tranquilamente su jacuzi. los tenemos como dicen en Cartagena, “corretiados”. Y hemos financiado la construcción de las cárceles. Espero unas cárceles bien diseñadas, traímos asesoría de los Estados Unidos, con sitios amplios para el deporte, para el trabajo, la resocialización y con este programa al interior de las cárceles sí vamos a hacer una buena tarea. Hacia adelante esperan unas reformas. seguramente la constitución en el tema de la justicia. El estilo nuestro no es hacerlas a la brava, ni amenazar a una corte o a la otra, eso es concertado. Y lo estamos concertando y vamos seguramente a presentar unas reformas que nos permitan tener el año entrante una reforma constitucional para arreglar uno que otro problema de interferencia entre las cortes, claridad y competencias y celeridad en la administración, todo dirigido a la descongestión judicial. Cuenten con un Ministerio del Interior y de Justicia dedicado a pedir resultados pero básicamente a producir también para que ustedes hagan de una manera adecuada su labor. Felicito muy especialmente a las personas seleccionadas en esta noche. son un ejemplo para sus compañeros de trabajo y obviamente para este modesto economista que lo único que quiere es trabajar con decisión al lado de ustedes.
Muchas gracias.
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