Intervención del fiscal general, Mario Iguarán Arana, al cumplirse diez años de creación de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.

 

Un agradecimiento especial a la cooperación internacional, al gobierno americano, a los países bajos y a la Unión Europea, entre otros, quienes con la oficina del Alto Comisionado nos han acompañado de manera única en esta labor de investigar y acusar a todos aquellos que de manera atrevida y agresiva atentan contra los Derechos Humanos en nuestro país.

Ha aumentado, seguramente, y se vislumbra alguna congestión en la Unidad y aumenta por varias razones. Una de ellas, en buena hora, el que se considere por la jurisprudencia, la doctrina y por la razón natural, que cualquier violación de los Derechos Humanos no puede quedar en conocimiento de la Justicia Penal Militar, claro que esa posición doctrinal, jurisprudencial, conlleva a que estos casos aumenten la carga de trabajo en la Fiscalía General de la Nación.

Así mismo, la tipificación de un buen número de conductas a través de las distintas reformas sustantivas en materia penal. Así como en los últimos 15 años, hemos vistos tres Códigos de Procedimiento Penal, en los últimos 15, 20 o 25, tres Códigos Penales, entre ellos, la Ley 899 de 2005, que son unos ajustes con ocasión al Sistema Acusatorio que se le hace al Código Penal, pero nuevamente se aprovecha la oportunidad para hacer unas tipificaciones muy particulares en materia de Derechos Humanos y DIH.

Estos son factores agregados al que nos debe causar rubor, que en Colombia hay una cultura de desconocimiento de los Derechos Humanos y DIH, que llevan a que la carga en materia de investigaciones sea mayor, pero que lleva a que el esfuerzo de nosotros, siga siendo mayor y mejor.

Hay un plan día a día, si es día a día no debería estar hablando de plan, pero permítanmelo para enfrentar esta demanda y creo que algo tenemos que presentar y estamos hablando ya no de un promedio de asignaciones, como en l995, de 106 casos.

Hoy, en el 2005 estamos hablando de un promedio anual de 224 casos y permítanme de una manera deslucida señalar que en el último semestre de esos 224, 180, se reportan en el último semestre del año 2005.

Hay además un plan estratégico de fortalecimiento, donde consideramos detalles como que la implementación de la Carrera en la Fiscalía General, en el curso concurso, en ese comité donde está la Unión Europea, donde está la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Allí he encarecido a título personal, institucional, la presencia de la Unidad Nacional de Derechos Humanos, para que en el diseño del curso concurso, se tenga muy en cuenta el conocimiento en Derechos Humanos, en otras palabras a estudiar el tema de los derechos humanos para poder concursar en aras de hacer parte de la Fiscalía General.

Estamos procurando el mejoramiento de los procesos y los procedimientos en las investigaciones por las violaciones de los Derechos Humanos. Hoy en la Unidad en cifras redondas, hay 1600 investigaciones, 1000 de ellas están en etapa de sumario, 500 en previas. Esto nos muestra que un 68 por ciento está en etapa sumarial , lo cual hace unos años era impensable, para algunos imposible y un 32 por ciento desafortunadamente en previas, pero estamos procurando mejorar estos porcentajes.

En la política de mejoramiento de las condiciones de la investigación tenemos dos estratégias, una de ellas exigir la presencia de los fiscales en las escenas que tiene que ver con los crímenes que usted puede calificar como violatorios de los Derechos Humanos y del DIH

Hoy, a la par que le estamos encareciendo al Congreso que suspenda la supresión de más de 5.000 cargos, lo cual afectaría la Unidad de Derechos Humanos, seguramente. Estamos también con esa misma autoridad, exigiendo a nuestros fiscales que estén en la escena de los hechos. No podemos tolerar que en el caso de Córdoba, quien primero llegue es la Fuerza Pública y no los funcionarios del CTI o de Policía Judicial.

No podemos tolerar que en el caso del Cesar, en Curumaní, los primeros que vayan a llegar, sea la Fuerza Pública y no los funcionarios de Policía Judicial.

Dejémoslo muy claro: La Policía Judicial es el CTI, la Policía Nacional y el DAS, y que ellos cumplan funciones de Policía Judicial permanente, otros permanentes especiales como la Procuraduría, pero que para los actos urgentes, sobre todo en los casos de violaciones de los Derechos Humanos, para inspección de cadáver, de los hechos, para identificar, recoger y embalar la prueba, la evidencia, el material probatorio, para los interrogatorios, debe estar el CTI, es decir la Policía Judicial.

Otra estratégia, además, de la presencia de nuestros fiscales, es la asignación y reasignación de casos. Tenemos una sede en Bogotá con el 70 por ciento y las sedes Neiva, Barranquilla Bucaramanga, Villavicencio, Cúcuta, Cali y Medellín, con un 30 por ciento. Aquí quisiera llamar la atención respetuosa a nuestros fiscales especializados en las sedes. Háganse una pregunta interna, qué sucede cuando se dispone que se traslade el caso para la sede de Bogotá.

El ideal es que también como lo decíamos en este mismo auditorio con ocasión del reconocimiento de Low Murtra, el reconocimiento es para quien tiene un tiempo de servicio, tiene compromiso conocimiento, rectitud, transparencia, pero hay un agregrado, que es el de la valentía, porque esos requisitos, más la valentía es lo que muestra el sentido de pertenencia, por eso, lo que le encarezco con respeto a nuestros fiscales, sobre todo en las sedes, es que enfrenten las investigaciones, y que si tienen dificultades exíjan el amparo, la protección de la fuerza pública para eso están., sino que dejen constancia, pero que seamos nosotros los que adelantemos las averiguaciones y las investigaciones.

Vamos a fortalecer las unidades, lo que tiene que ver con Justicia y Paz, que solo va a estar en Bogotá y Cartagena, en principio, pero le vamos a encarecer a cada una de las sedes de Derechos Humanos, que nos permitan poder establecer un espacio para Justicia y Paz. Recuerden ustedes que las imputaciones que va a ser la Fiscalía, no sólo es con base en lo que ellos confiesen, va a ser con base en la evidencia física, en la información legalmente obtenida y con base en el material probatorio. Con esto es que vamos a hacer las imputaciones, por eso la Unidad Nacional de Derechos Humanos y DIH, tendrá que estar muy atenta, muy presta para nutrir a Justicia y Paz, en aras de que conozcamos la verdad de todo lo que ha sucedido en este país.

Un buen número de estratégias como el acompañamiento en la búsqueda de los desaparecidos. Vamos a seguir participando señor Defensor, señor Procurador en la Comisión Nacional de Búsqueda de Desaparecidos. Vamos compañeros de la Fiscalía a seguir promoviendo el mecanismo de los actos urgentes o de la búsqueda urgente de desaparecidos. Igualmente vamos a seguir promoviendo, el fortalecimiento de la implementación de la figura de la protección, del proyecto de la dirección de oficina de Protección a Víctimas y Testigos. Con un sistema como el Acusatorio, lo tenemos que fortalecer, con un reto como el de Justicia y Paz, tenemos que fortalecerlo y con una sociedad intolerante y agresiva con las víctimas y testigos, sobre todo cuando se trata de infracciones contra los Derechos Humanos, tenemos que fortalecerlo.

Fortaleceremos también las subunidades que hemos creado para promover las investigaciones que tienen que ver con los asesinatos de mujeres y menores de periodistas, de sindicalistas. En fin nosotros seguimos abiertos desde la Fiscalía, con el ejemplo de los fiscales, asistentes, técnicos e investigadores de nuestra Unidad, quienes se merecen el mayor de los elogios. Seguiremos abiertos a las observaciones de los órganos de control, y de la sociedad civil y de la comunidad internacional.

Así como nos inclinamos ante esas observaciones, también nos levantamos orgullosos cuando podemos mostrar que en las investigaciones de los sindicalistas de Arauca, pudimos en menos de un año acusar a unos militares. Como por ejemplo en el tema de los niños de los Cañaduzales de Cali o en el tema de Iván Villamizar, pudimos adelantar una investigación y acusar en un término razonable. Todos están comprometidos como todos los delincuentes están comprometidos en la responsabilidad.

Si miramos Bojayá con detenidos, condenados y acusados, Bojayá de las Farc; si miramos Mapiripan, condenados, detenidos y acusados de las Autodefensas y si miramos Cajamarca, detenidos de la Fuerza Pública.

Cajamarca es un ejemplo de cómo la Fiscalía, después de que se consideró que era competente la Justicia Penal Militar, insistió en que la jurisdicción ordinaria asumiera la investigación. Por suerte se dan unas pruebas sobrevinientes y termina la investigación en la jurisdicción ordinaria.

Felicitaciones a esta Unidad y un reconocimiento a usted, señor Procurador, señor Defensor, señora Directora, a la Cooperación Internacional, a los Estados Unidos, Países Bajos, a la Unión Europea, a las Naciones Unidas, un eterno agradecimiento y para nosotros dignifiquemos esta labor, protegiendo celosamente los Derechos Humanos y el DIH. Muchas gracias.