CONFIRMADA ACUSACIÓN EN CONTRA DE JEFES PARAMILITARES
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Bogotá, 29 de sept.-Un fiscal delegado ante el Tribunal Superior de Bogotá confirmó en segunda instancia una acusación contra líderes de autodefensas, por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir y hurto agravado. La acusación cobija a Salvatore Mancuso Gómez, Carlos Alberto y Fidel Antonio Castaño Gil, y Felipe Vertel Urango, como presuntos determinadores, de la muerte violenta de 11 miembros de una misma familia. El 29 de noviembre de 1994 en la vereda La Rula, municipio de San Pedro en Urabá, Antioquia, fueron ultimados por hombres armados Valdemiro Antonio, Roberto José y Etanislao Padilla Ortega. En esa ocasión los atacantes se llevaron, aproximadamente, 500 animales entre vacas, toros, mulos y caballos de propiedad de las víctimas. Tiempo después, 19 de mayo de 1997, en la vereda San José de Morrocoy, municipio de San Pelayo, Córdoba, fueron asesinados otros seis miembros de la misma familia, identificados como Alejandro Antonio Padilla Guerra, Evangelina Ortega, Alejandro Padilla Ortega, Animadat Padilla Díaz, Edilberto Contreras Díaz y Olfady del Carmen Contreras Padilla. El mismo año, cuatro meses más tarde, fueron ultimados Sofanor y Vladimiro Padilla en el municipio de Chigorodó, Antioquia. Las investigaciones adelantadas por un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario (primera instancia)establecieron la pertenencia de los agresores a las autodefensas, que sindicaron a las víctimas de auxiliar a la guerrilla. La segunda instancia al resolver una apelación contra la decisión de la primera instancia, acogió los argumentos de ésta, en el sentido de que la responsabilidad de los procesados radica en su condición de líderes de una organización con operatividad en las regiones de los hechos y cuyos grupos seguían directrices de mandos centrales.
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